El pasado 18 de junio de 2026, la Junta de Gobierno de la Ciudad de Madrid tomó una decisión importante: crear el Patrimonio Especial de la Vivienda Pública del Ayuntamiento de Madrid, el PEVPAM. La medida se publicó en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 30 de junio, y lo que viene a hacer es sencillo de explicar: el Ayuntamiento va a gestionar directamente, bajo sus propias reglas y criterios, todos los inmuebles municipales destinados a vivienda pública. Hablamos de edificios históricos en el distrito Centro, de instalaciones en Puente de Vallecas, y de muchos más que se irán incorporando con el tiempo.
Es una noticia relevante en términos de política urbana, pero también nos parece una buena oportunidad para reflexionar sobre algo que en AVANT conocemos muy bien: las grandes decisiones institucionales solo funcionan si alguien se encarga de que el día a día funcione.
¿Qué es el PEVPAM y por qué se crea ahora?
Hasta ahora, quien se encargaba de gestionar el grueso del patrimonio municipal de vivienda era la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS), una sociedad pública que opera con cierta independencia respecto al Ayuntamiento. El nuevo PEVPAM no viene a sustituir ese modelo, sino a complementarlo: el Ayuntamiento incorpora ahora una vía de gestión directa, con bienes que quedan vinculados de forma permanente a las políticas municipales de vivienda.
¿Y con qué criterios se va a gestionar este patrimonio? El acuerdo lo deja claro: máxima utilidad social de cada bien, promoción de viviendas eficientes energéticamente, y coordinación entre los distintos organismos implicados para no duplicar esfuerzos. Son principios muy razonables, pero también muy exigentes cuando llega el momento de aplicarlos sobre inmuebles reales, en distintos barrios de la ciudad, con vecinos que viven en ellos cada día.
El problema que nadie menciona en el BOCM
Aquí está la clave que a menudo se pasa por alto cuando se habla de este tipo de medidas: detrás de cada vivienda pública hay una realidad muy concreta y muy cotidiana. Una escalera que necesita limpiarse, una caldera que hay que revisar antes de que llegue el frío, una puerta de acceso que debe funcionar correctamente, una zona ajardinada que hay que mantener en condiciones. Son tareas que no aparecen en los titulares, pero que determinan si una política de vivienda funciona de verdad o solo sobre el papel.
Cuando el Ayuntamiento amplía y centraliza su patrimonio de vivienda, esa complejidad operativa también crece: más edificios que atender, más superficies que limpiar, más instalaciones que mantener, más puntos de servicio que coordinar al mismo tiempo y en distintos puntos de la ciudad.
Ese es exactamente el terreno en el que trabaja AVANT Facility Services.
¿Qué aporta una empresa de facility services al patrimonio público?
En AVANT nos dedicamos a que los edificios funcionen. Gestionamos el mantenimiento de instalaciones, la limpieza de espacios comunes, el control de accesos y la seguridad, la jardinería y el cuidado de zonas exteriores, y la coordinación integral de todos estos servicios en un mismo contrato.
Lo hacemos desde hace años en entornos públicos, y sabemos que trabajar para la administración no es lo mismo que trabajar para un cliente privado. Los tiempos son distintos, la documentación es más exigente, los procesos de contratación tienen sus propias reglas, y la responsabilidad es mayor, porque el servicio llega a ciudadanos que en muchos casos no tienen alternativa si algo falla.
Por eso en AVANT no trabajamos con criterios de mínimos. Trabajamos con la misma exigencia que nos pide el entorno en el que operamos, con transparencia, con capacidad para responder en múltiples ubicaciones de forma simultánea, y con el conocimiento del sector público que solo dan los años de experiencia.
Una medida que abre una conversación necesaria
La constitución del PEVPAM es, en definitiva, una oportunidad real para que Madrid eleve el estándar de su vivienda pública. Para que los edificios que acogen a familias en situación vulnerable estén limpios, seguros, bien mantenidos y eficientes energéticamente.
Pero eso no ocurre por decreto. Ocurre con los profesionales adecuados, con los procesos correctos y con partners que entiendan lo que está en juego.
En AVANT estamos preparados para ser parte de esa solución.
¿Gestionas patrimonio público o trabajas en una administración que está repensando sus servicios de facility management?
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